“En nuestra defensa, igual era un bípedo que cumple funciones vitales”
En junio de 2016, vecinos de un barrio del este de Ámsterdam llamaron a la policía, preocupados por una mujer que llevaba mucho tiempo inmóvil dentro de un departamento. La policía llegó y trató de llamar su atención sin éxito. Temiendo que la mujer estuviese en una situación crítica, forzaron la puerta y entraron.
La “mujer” era una muñeca sexual inflable.
