El maratón de los Juegos Olímpicos de 1904 en San Luis, Estados Unidos, se corrió con hasta 32 ºC, en su mayoría por polvorientos caminos rurales. Los vehículos de los oficiales corrían antes y después de los participantes, creando nubes de polvo. En esas condiciones, solo 14 de los 32 inscritos lograron terminar la carrera.
El ganador, Thomas Hicks, recibió durante los últimos kilómetros varias dosis de veneno para ratas (estricnina) mezclado con brandy, a objeto de estimular su sistema nervioso. Otro corredor fue perseguido por perros por cerca de una milla. Otro, comió manzanas podridas, tuvo que tenderse en el suelo un rato, y así y todo salió cuarto.