“¿Cómo fuiste tan bruto de no captar el mensaje?”, le dijo San Pedro en la puerta del cielo

El músico barroco Jeremiah Clarke estaba enamorado de una mujer de alcurnia superior. Como consecuencia del amor no correspondido, decidió quitar su vida. Para llevarlo a cabo, viajó a una pequeña laguna. Debatiéndose entre ahogarse o ahorcarse de los árboles de la orilla, optó por dejar el método a la suerte, y arrojó la moneda al aire. La moneda, no obstante, cayó de lado en el barro. Cualquiera con el corazón menos roto hubiese interpretado el suceso como un perdón del destino. Cualquiera menos Clarke, quien cabalgó de vuelta a Londres y se disparó en el cementerio de la catedral.

El músico barroco Jeremiah Clarke estaba enamorado de una mujer de alcurnia superior. Como consecuencia del amor no correspondido, decidió quitar su vida. Para llevarlo a cabo, viajó a una pequeña laguna. Debatiéndose entre ahogarse o ahorcarse de los árboles de la orilla, optó por dejar el método a la suerte, y arrojó la moneda al aire. La moneda, no obstante, cayó de lado en el barro. Cualquiera con el corazón menos roto hubiese interpretado el suceso como un perdón del destino. Cualquiera menos Clarke, quien cabalgó de vuelta a Londres y se disparó en el cementerio de la catedral.

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Lo más parecido a contraer matrimonio indisoluble con una guitarra

Si tan solo hubiese sido nodrizo en vez de músico

Un pseudónimo poco amVicioso