Antartica

Cuando el horno está para bollos…

La humanidad pasó 200 mil años sin descubrir que había un continente adicional en el extremo sur, ese que hoy llamamos Antártica. Y en 1820 la descubrió dos veces con tres días de diferencia, gracias a la expedición comandada por el ruso Fabian Gottlieb von Bellingshausen y aquella capitaneada por el británico Edward Bransfield.

“Y si no te cura, al menos serás un ciego feliz”

Durante la expedición polar de 1907-09, el botiquín médico de Ernest Shackleton contenía gotas de cocaína para aplicar en los ojos y tratar la ceguera de la nieve. Para los cólicos, cannabis con tintura de guindilla. Para la diarrea, tiza molida con opio.

El oficio más antiguo… y más austral

Hembras de pingüino de Adelia (Pygoscelis adeliae) practican prostitución. Tienen relaciones sexuales con machos sin pareja y después toman una piedra del nido del macho, un elemento preciado en la Antártica.

“Hibernar es para osos”

Antes de la llegada del invierno, la base antártica estadounidense de Amundsen-Scott, en pleno polo sur, recibe 16.500 condones para los cerca de 125 residentes.

El ave mochilera

El charrán ártico o gaviotín ártico (Sterna paradisaea) migra todos los años de Ártico a la Antártica, y de vuelta. Para aquellos que anidan en los Países Bajo, ello equivale a un viaje anual de 90.000 km.

Así, tras los 30 años que dura su vida, habrá viajado del orden de 2,4 millones de kilómetros, o seis veces la distancia de la Tierra a la Luna.

Bases (sub)antárticas

En términos latitudinales, Villa las Estrellas (-62° 12’ S), el poblado chileno de la Antártica, queda más cerca de la ciudad de San Fernando en la región de O'Higgins (-34° 35’ S) que del Polo Sur (90° S).

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