Nada más payasesco que el combate hasta la muerte
La cortina musical que hoy asociamos a payasos se llama Entrada de los gladiadores de Julius Fučík. Está dedicada a sujetos que van a dejar su vida en la arena y era además pieza habitual de las orquestas de los campos de concentración para acompañar las salidas y regresos de los Kommandos.
