Eso de “imparcialidad” ya está anticuado
Ante la insuficiencia de árbitros en la primera edición de la Copa América en 1916, Sídney Pullen, jugador de Brasil, y Carlos Fanta, entrenador de Chile, actuaron como referees.
Cuatro años más tarde, en la Copa América de 1920, el chileno Carlos Fanta, aunque ya no dirigía a su país, arbitró el partido Chile – Uruguay.
