De cara a la versión fílmica de El señor de los anillos, la prioridad para Gandalf era Sean Connery, pero el escocés dijo que “nunca entendí el libreto” (el mismo motivo por el que rechazó dos veces el rol de Morfeo en Matrix). Ni el 15 % de la taquilla que le ofreció New Line Cinema lo persuadió.
Recapacitando de sus errores pasados, Connery aceptó tomar parte en La Liga Extraordinaria sin tampoco entender el libreto. El resultado fue tan infausto que aceleró su retiro como actor. De Gandalf habría ganado algo así como $450 millones.