En agosto de 2002, el entonces presidente de por vida de Turkmenistán, Sapartmurat Niyazov, resolvió cambiar el nombre a los meses para honrar hitos locales en lugar de dioses paganos y gobernantes occidentales.
Enero lo llamó Türkmenbaşy, que significa “el líder de los turcos”, el nombro que adoptó para sí mismo.
Abril Gurbansoltan, una referencia a su madre, llamada Gurbansoltan Eje.
Mayo Magtymguly, una referencia a Magtymguly Pyragy, uno de sus poetas favoritos.
Septiembre lo llamó Ruhnama, el título de su propio libro, que consideraba una suerte de guía espiritual para la nación.
También cambió los nombres de los siete días de la semana.
En julio de 2008, poco después de la muerte del dictador, se volvió al calendario habitual.