Pero mamá, si te digo que no importa!
De pequeño, a Donald L. Unger sus mayores le decían que no hiciera crujir sus......De pequeño, a Donald L. Unger sus mayores le decían que no hiciera crujir sus nudillos porque contraería artritis. El pequeño Donnie decidió entonces hacer un experimento: de ahora en adelante solo haría crujir los nudillos de su mano izquierda, dejando los de su mano derecha intactos.
Después de 50 años de hacerlo 2 veces al día, fue sometido a exámenes. No se encontró rastros de artritis en ninguna de sus dos manos, ni tampoco diferencias significativas entre ambas.



