“Más me interesa la tierra donde la gente posa sus pies”
En 2002, a un crítico de arte le pidieron evaluar ciertas pinturas sin revelarle la identidad del autor. Concluyó que eran bastante buenas, pero que los diferentes estilos al dibujar la figura humana reflejaban un profundo desinterés por la gente.
El autor era Adolf Hitler.
