Quien ríe último, ríe con más pólvora
A fines de la década de 1930, Kozo Nishino, capitán de un buque petrolero, desembarcó en la refinería de Ellwood, en California. Durante la ceremonia de recepción, Nishino tropezó y cayó sobre un cactus, provocando carcajadas entre los trabajadores de la refinería.
El 23 de febrero de 1942, Nishino era comandante de un submarino de guerra, y de entre todos los blancos posibles escogió la refinería de Ellwood para asestar el primer bombardeo que recibiera Estados Unidos continental desde la Primera Guerra Mundial.
