Trabajando como mono
James Wide trabajaba para el ferrocarril Ciudad del Cabo - Port Elizabeth, en Sudáfrica. Era conocido por saltar entre vagones, hasta que un día cayó y perdió ambas piernas. Wide compró un babuino llamado Jack y lo entrenó para empujar su silla de ruedas y para operar las señales del ferrocarril bajo su supervisión. Una vez que su competencia fue verificada, el ferrocarril empleó formalmente a Jack, con una paga de veinte centavos diarios y media botella de cerveza a la semana. En nueve años de empleo, nunca cometió un error, hasta que murió de tuberculosis.
