Por eso Bach es indigno de anillos y collares
En 1734, un anónimo escribió en el Mercure de France una invectiva sobre Hippolyte et Aricie, la primera ópera de Jean-Philippe Rameau. Calificaba su melodía de incoherente, su armonía de indebidamente disonante y su métrica como caótica. No satisfecho con ello, tachaba todo esto de “barocque”, expresión con que los portugueses se referían a las perlas con formas irregulares. Desde entonces hablamos de música “barroca” a la del periodo 1600 a 1750.
En 1734, un anónimo escribió en el Mercure de France una invectiva sobre Hippolyte et Aricie, la primera ópera de Jean-Philippe Rameau. Calificaba su melodía de incoherente, su armonía de indebidamente disonante y su métrica como caótica. No satisfecho con ello, tachaba todo esto de barocque, expresión con que los portugueses se referían a las perlas con formas irregulares. Desde entonces hablamos de música “barroca” a la del periodo 1600 a 1750.
