“Pero aquí no se ganan vidas extra”
La Armada de Estados Unidos gastaba US$ 38.000 en cada joystick para operar el periscopio de los submarinos de la clase Virginia, diseñados por Lockheed Martin. Los reemplazaron por controladores de Xbox 360 de US$ 30. Dominarlos les toma a los marinos una fracción del tiempo de entrenamiento.
