Dardos de amor
La babosa Ibycus rachelae, descubierta en Borneo en 2010, dispara a potenciales parejas dardos de carbonato de calcio, que inyectan una hormona que aumenta las posibilidades de reproducción.
La babosa Ibycus rachelae, descubierta en Borneo en 2010, dispara a potenciales parejas dardos de carbonato de calcio, que inyectan una hormona que aumenta las posibilidades de reproducción.
En la Inglaterra de los siglos XVIII y XIX, los divorcios resultaban tan caros para la mayor parte de las personas, que era habitual la costumbre de vender a la esposa en un remate público. Los precios fluctuaban en torno a 3 y 5 chelines.
Era tan frecuente que los turistas robaran los carteles de la calle "Penny Lane", en Liverpool, que las autoridades decidieron olvidarse de los carteles y pintar el nombre en las murallas de los edificios.
Entre el 25 julio y fines de septiembre de 2001, en el estado indio de Kerala, cayó lluvia roja. Precipitaron unos 50.000 kilos de partículas rojas, provenientes de algas del género Trentepohlia. No se pudo descifrar las causas de su masiva presencia en las nubes.
Cuando Enrico Fermi envió a Nature su trabajo sobre la teoría de la desintegración beta (hoy pieza clave de la física) la prestigiosa publicación británica lo rechazó por considerarlo demasiado inverosímil.
Sandra Bullock ganó el Oscar a la mejor actriz por The Blind Side y el premio frambuesa a la peor actriz por All About Steve el mismo año (2010).
El 17 de octubre de 1938, la revista Time publicó la siguiente historia:
En 1937, Joseph Figlock barría un callejón de Detroit cuando un bebé cayó de un cuarto piso, golpeándolo en la cabeza y en los hombros, pero de esta manera salvándole la vida.
En octubre de 1938, el mismo Joseph Figlock barría otro callejón de Detroit cuando David Thomas, de dos años, cayó de un cuarto piso, con los mismos resultados.
El camarón de río del Amazonas (Macrobrachium amazonicum) tiene una pupila cuadrada.
Los pulpos tienen una pupila rectangular.
El primer esqueleto del dinosaurio Thescelosaurus neglectus (USNM 7757) fue descubierto en 1891 por los paleontólogos John Bell Hatcher y William H. Utterback en Wyoming. Sin embargo, el esqueleto permaneció empaquetado por casi 21 años sin que nadie lo estudiara, porque se pensaba que se trataba de una especie conocida de Thescelosaurus.
En 1913, Charles W. Gilmore lo describió como una especie distinta, y lo llamó Thescelosaurus neglectus. Es decir, "Despreciada maravillosa lagartija" (i.e.: despreciada 21 años en una bodega).