MUSICOS

Con toda la viscosidad de un rockstar

A inicios de los '70, el vocalista de Pink Floyd Syd Barrett sucumbió ante el exceso de drogas. Podía tocar una sola nota durante todo el concierto. En Los Ángeles desafinó lentamente su guitarra en pleno escenario, lo que, según Mason, “era un poco extraño, incluso para nosotros”. En otro conocido episodio:

El resto de la banda había partido al escenario dejando a Barrett solo en el camarín frenéticamente tratando de arreglar su despeinada mata de pelo. Como último recurso, y más a través de la desesperación que de otra cosa, arrojó sus coloridas pastillas de mandrax [un sedante] en un frasco de Brylcreem [una crema para el cabello] y derramó todo el desastre en su cabeza. Agarrando su guitarra, marchó resueltamente al escenario.

Debajo de las luces calientes la coagulada masa viscosa comenzó a derretirse y a escurrir sobre la frente de Syd, y un par de docenas de aterrorizados fans en la primera fila gritaban al unísono a medida que su cara lucía para todo el mundo como si se estuviera desintegrando al frente de sus propios ojos.

“Sueño que con esto puedo ganar unos cuantos millones”

Una mañana, Paul McCartney soñó una melodía que lo cautivó. Apenas despertó, corrió al piano para no olvidarla. Pero estaba atormentado: sospechaba que, más que de un rapto de inspiración, esta “aparición sonora” era en realidad un plagio subconsciente, una condición llamada criptomnesia, por la que el propio George Harrison fue sancionado en 1976 en referencia a su primer gran obra solista, My Sweet Lord.

Por cerca de un mes me paseé con personas de la industria musical y les pregunté si la habían oído antes. Al final se transformó como devolver algo a la policía. Razoné que si nadie la reclamaba después de algunas semanas podría apropiármela.

Al principio la no tenía letra para, y la llamó Huevos revueltos. Una vez que obtuvo texto, adquirió el nombre que todos conocemos: Yesterday.

Una sinfonía de bandejazos

Una vez Beethoven se enojó de tal modo con un mesero que le llevó una orden equivocada (“un desastre de pulmones rebosante de salsa”), que arrojó el plato sobre su cabeza. Luego estalló en risas, contemplando como la comida chorreaba por la cara del desgraciado, quien, con las manos ocupadas por bandejas, intentaba lamerla.

Qué bonita vecindad, es la vecindad de Bono

Cuatro canciones del disco de U2 "No line on the horizon" se filtraron antes de su publicación. Un vecino de Bono se dio cuenta que este vocalista escuchaba una y otra vez, a todo volumen, ciertas canciones. Reconociendo a U2, pero siendo canciones inéditas, las grabó artesanalmente y las comenzó a difundir. "Some days are better than others".

El flamenco trastornado

Ian Anderson, de Jethro Tull, comenzó tocando blues y guitarra de jazz de adolescente, pero se cambió a la flauta en 1967 cuando cayó en la cuenta de que nunca podría tocar como Eric Clapton.

Su sello de tocar la flauta sobre un solo pie arriba del escenario fue fruto de un periodista con demasiada imaginación que inventó esa historia en 1968, y que luego Anderson comenzó a honrar para no defraudar las expectativas de su audiencia.

Por esa práctica, fue descrito por un crítico como "flamenco trastornado".

Para su catálogo de canciones de cuna

El disco Dawn of the Black Hearts, una compilación no autorizada de la banda noruega Mayhem muestra en la carátula una foto real de Per Yngve Ohlin, el cadáver de su exvocalista, inmediatamente después de su suicidio, con su cerebro desparramado a su lado. Euronymous, el guitarrista de la banda, fue quien descubrió la tragedia. En lugar de llamar a la policía, partió a comprar una cámara desechable, reordenó algunos objetos para mejorar la composición, e inmortalizó el momento. Luego utilizó los trozos de cráneo esparcidos por la habitación para manufacturar collares. Cruel ironía, el seudónimo del finado era Dead. Un apodo idóneo para quien viajaba con el cadáver de un cuervo en una bolsa plástica. Dead inhalaba sus emanaciones y se compenetraba con el hedor del animal.

Mientras esos buitres no vengan a carroñar el cadáver…

Cuando Disney invitó a los Beatles a dar voz a los cuatro buitres de El libro de la selva, Lennon respondió:

No hay ninguna posibilidad que los Beatles canten para el Mickey puto Mouse. Puedes decirle a Walt Disney que se joda. Dile que consiga que Elvis se baje de su culo obeso. Él está metido en la confección de putas películas de mierda.

La disolución final de los Beatles, formalizada el 29 de diciembre de 1974, se firmó en el Disney’s Polynesian Village Resort.

Casi lo dejan sin gasolina

Ramón Ayala nació en 1977 en un barrio conflictivo de Puerto Rico. Planeaba ser beisbolista, y se probó para los Seattle Mariners. En eso, un día 6 de enero, se vio inmerso en una balacera. Una bala de una AK-47 le fracturó la cadera. Imposibilitado de continuar una carrera deportiva, concentró sus esfuerzos en la música, en particular del reguetón, bajo el pseudónimo de Daddy Yankee.

Esto explica la letra de la canción "6 de enero"

Yo nací un 3 de febrero
renací en un 6 de enero
la muerte vino a buscarme pa'
hacerme su prisionero

Imposible obtener satisfacción con esta censura

En 1967, The Rolling Stones fueron invitados a la TV estadounidense, al popular programa de Ed Sullivan.

Para exhibir "Let's spend the night together" les exigieron cambiar la frase “pasar la noche juntos” por “pasar algún tiempo juntos”.

A modo de protesta, tras ejecutar la canción volvieron al escenario vestidos con uniformes de oficiales nazi de la SS, esvásticas y todo.

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