“No, insisto, no le ponga turbinas al camarote”
A mediados de la década de 1920, había tan poca demanda por aviones que Boeing lograba subsistir y pagar sus cuentas fabricando muebles a modo de solución de emergencia.
A mediados de la década de 1920, había tan poca demanda por aviones que Boeing lograba subsistir y pagar sus cuentas fabricando muebles a modo de solución de emergencia.
