“Bendigo tus fornicaciones salvíficas”
La filmación de Fitzcarraldo, de Werner Herzog, se llevó a cabo en un apartado rincón del Amazonas. Un sacerdote católico imploró a Herzog llevar prostitutas, a su apostólico juicio imprescindible para evitar que sus hombres violaran a las nativas. Durante una cirugía de emergencia, sin anestesia, una de ellas hizo lo posible por mitigar la agonía del pobre hombre presionando la cabeza entre sus pechos.
Bonus track
Quien se salvó de todo esto fue Mick Jagger, cuya participación en Fitzcarraldo se canceló a última hora, producto de los atrasos en la producción.
