No TODO lo que sube baja
Las rodillas de las vacas no pueden doblarse de una manera apropiada para bajar una......Las rodillas de las vacas no pueden doblarse de una manera apropiada para bajar una escalera.
Las rodillas de las vacas no pueden doblarse de una manera apropiada para bajar una escalera.
Hasta inicios del siglo XIX, se practicaba en Gran Bretaña un pasatiempo llamado bull-baiting (hostigamiento de toros). Perros especialmente entrenados se abalanzaban sobre un toro, normalmente atado a un poste, intentando sujetar su hocico con los dientes. Con el tiempo, se perfeccionó una raza con la nariz hundida, que le permitía mantener sujetado al toro sin verse obligado a abrir sus mandíbulas para respirar.
Es el origen del bulldog, y la explicación de su nombre.
Los 102 pioneros del Mayflower, uno de los primeros grupos en colonizar Norteamérica, traían todo tipo de enseres al arribar al actual Massachusetts en 1620. Entre otros, apagadores de velas, un tambor, una trompeta, y un libro con la historia de Turquía. Un tal William Mullins empacó 126 pares de zapatos y 13 pares de botas.
Sin embargo, pese a que viajaban a colonizar territorio salvaje, en todo el barco no venía un solo caballo, vaca, arado o hilo de pescar.
Demetrio Cantemir (1673 – 1723), príncipe de Moldavia e historiador exiliado en Estambul, cuenta que el sultán Ibrahim I (gobierno 1640 – 1648) ordenó encontrar la mujer más corpulenta de sus dominios. Ibrahim notó los genitales de una vaca de gran tamaño, mandó a fabricar un molde, y envió réplicas a lo largo del imperio otomano con el objetivo de encontrar una mujer que calzara con aquellos. La indicada fue hallada en Armenia, y pesaba 140 kg. Ibrahim la llamó Şekerpare Hatun (cubo de azúcar), se transformó en su concubina favorita y alcanzó considerable influencia en asuntos políticos.
Para probar lo “peligrosa” de la corriente alterna (que en realidad era peligrosa solo para sus ingresos por su patente de la corriente continua) Thomas Edison electrocutó caballos, vacas, perros y gatos. Pagaba US$ 0,25 a los chicos del barrio para que le trajeran perros callejeros. Luego, frente a la prensa, los humedecía para aumentar su conductividad, los fijaba a planchas metálicas, y les aplicaba lentas dosis de corriente alterna hasta matarlos.
Hoy, el estándar para las redes eléctricas es la corriente alterna.
Chung Ju-yung, hijo de campesinos pobres, quería convertirse en profesor de escuela, pero su familia no podía costearle educación superior. Como consecuencia, huyó cuatro veces para intentar surgir, una de ellas vendiendo una vaca de su padre para comprar un pasaje de tren, y otra caminando 24 kilómetros.
Tras el cuarto y definitivo escape, fundó Hyundai.
Avicena (c. 980 – 1037) no descartaba métodos psicológicos para tratar a sus pacientes. En una ocasión un príncipe persa afirmó que era una vaca y se negó a comer. Mugía y gritaba “mátenme para hacer un buen guiso de mi carne”. Avicena se le acercó con un cuchillo en la mano y dijo: “La vaca está demasiado flaca y no está lista para ser sacrificada. Debe alimentarse adecuadamente y lo mataré cuando esté sano y gordo”. Ante tal diagnóstico, el príncipe comió con fruición, ganó fuerza y se deshizo del delirio.
El 30 de noviembre de 1960, el cohete estadounidense Thor DM-21 Ablestar falló y el satélite Transit 3A que pretendía poner en órbita se precipitó sobre el sur de Cuba. Fidel Castro vendió el motor del Thor a los soviéticos y China recibió sus vectores de empuje, valiosos para el desarrollo posterior de los misiles balísticos chinos.
Menos conocido es que un trozo del fuselaje del Thor mató a una vaca llamada Rufina. Castro calificó el accidente como un “ataque cruel y violación del espacio aéreo de Cuba” y exhortó al pueblo a manifestarse con sus vacas frente a la embajada de Estados Unidos. “Los yanquis nos están matando sin piedad”, “Eisenhower, asesinaste a una de mis hermanas”, rezaban pancartas.
El gobierno estadounidense otorgó a los cubanos una indemnización de US$ 2 millones y Rufina, la vaca más cara de la historia, fue despedida con honores del Estado.
Las vacas desarrollan “acentos” en sus mugidos, dependiendo del lugar donde viven. En el caso del Reino Unido, muchos granjeros son capaces de identificar la procedencia de los mugidos.