Schubert

“A mi no me mezclen con ese don nadie”

Cuando Franz Schubert envió Die Erlkönig, la mandaron de vuelta a un compositor de medio pelo del mismo nombre que vivía en Dresden. El tocayo de Schubert que la recibió respondió que no solo tal pieza no era suya, sino que se sorprendía que pudiesen “incluso por un momento imaginar que él podría ser culpable de escribir tan miserable asunto”.

Dios escribe recto con pentagramas torcidos

Las composiciones más famosas que se oyen cada Navidad provienen de la música religiosa de Franz Schubert y del Caballero Neukomm, ambos agnósticos.