Solo por un mutante pasa el test de la blancura
Hasta 1925 el champiñón común (Agaricus bisporus), la especie que hoy da cuenta del grueso del consumo de hongos (portobello, crimini, etcétera) era de color café. Ese año, el micólogo Louis Ferdinand Lambert encontró un espécimen mutante de color blanco en una granja de Pensilvania. Pensó que sería comercialmente atractivo y hoy, casi todos los hongos a la venta descienden de ese espécimen mutante.
