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Francisco I, rey de Francia, compró La Gioconda (o Mona Lisa) de Leonardo da Vinci......Francisco I, rey de Francia, compró La Gioconda (o Mona Lisa) de Leonardo da Vinci en 1517. Acabó adornando su baño.
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Francisco I, rey de Francia, compró La Gioconda (o Mona Lisa) de Leonardo da Vinci en 1517. Acabó adornando su baño.
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En los inicios de Facebook le encargaron al muralista David Choe una serie de grafitis para las oficinas. Las opciones eran US$60.000 en efectivo o 3,77 millones de acciones. Choe pensó que el modelo de negocios de este emprendimiento era “ridículo y sin sentido”, pero le gustaba apostar y aceptó las acciones.
A junio de 2024, esas acciones valen US$ 1.900 millones, más de cuatro veces el cuadro más caro jamás vendido, Salvator Mundi de Leonardo Da Vinci, que subastado en 2017 por US$ 450,3 millones.
Cuando Leonardo da Vinci tenía 22-23 años, su maestro Verrocchio le encargó pintar uno de los dos ángeles del “El Bautismo de Cristo” (el de la izquierda lo había pintado él mismo)
Al ver el ángel terminado de Leonardo, Verrocchio resultó tan abrumado por la superioridad de su pupilo, que ese mismo día renunció para siempre a la pintura.
En 1911, Pablo Picasso fue uno de los detenidos en calidad de sospechoso por el robo de la Mona Lisa.
En 1796, los ejércitos napoleónicos transformaron el refectorio del convento milanés de Santa Maria delle Grazie en un establo. En una de sus murallas se ubicaba La última cena de Leonardo da Vinci. Los soldados se entretenían lanzándole ladrillos y usando las cabezas de los apóstoles como blancos para sus pistolas.
Años después, tras los bombardeos de la Segunda Guerra Mundial, solo la pared que contenía la obra quedó en pie.
En Des Moines, Iowa, rechazaron un proyecto de puente porque lucía “demasiado moderno”. El diseño era de Leonardo da Vinci.
Sí se construyó en Noruega, en el llamado Proyecto Vebjørn Sand Da Vinci.
El tópico que ocupa mayor volumen en los cuadernos de Leonardo da Vinci es la Hidráulica.
Cuando la Mona Lisa fue robada del Louvre en 1911, el espacio vacío que dejó en la pared atrajo miles de visitantes más que la pintura misma. De hecho, antes del robo la pintura no era ni remotamente tan famosa como lo es ahora.
Leonardo Da Vinci seleccionó a un joven de 19 años como modelo para Jesús en “La Ultima Cena”. Siete años después, buscó a un modelo para Judas, con una expresión dura y fría. Supo que un hombre reunía estas características y que estaba encerrado en un calabozo de Roma, sentenciado a muerte por robo y asesinato. Con un permiso, el prisionero fue trasladado a Milán. Durante meses, este hombre se sentó silenciosamente frente al artista. Cuando Leonardo terminó se volvió a los guardias y les dió la orden de que se lo llevaran. Cuando salían del recinto el prisionero se soltó y corrió hacia Leonardo gritando:
– ¡Obsérvame! ¿No reconoces quién soy?
Da Vinci lo miró cuidadosamente y respondió:
-Nunca te había visto en mi vida, hasta aquella tarde en El calabozo de Roma. Llorando y pidiendo perdón a Dios el reo le dijo:
-Maestro, yo soy aquel joven que usted escogió para representar a Jesús en este mismo cuadro.