“De hecho, debiese venderse en farmacias”
La aspiradora doméstica fue inventada por James M. Spangler en su búsqueda por una solución......La aspiradora doméstica fue inventada por James M. Spangler en su búsqueda por una solución a su asma crónica
La aspiradora doméstica fue inventada por James M. Spangler en su búsqueda por una solución a su asma crónica
Freddie Mercury solía pasearse por el escenario como amo y señor al mando de su micrófono de medio pedestal. Era su marca registrada, desde que en un baile universitario forcejeó con la pesada base de un antiguo micrófono hasta que cedió inesperadamente.
Mosquitos de malaria en África se sienten igualmente atraídos por el olor a los pies de las personas que por el queso belga Limburger.
Este descubrimiento no solo permitió comprobar que algunos quesos huelen como zapatillas viejas y húmedas, sino que abrió las puertas a interesantes descubrimientos para combatir la malaria. Por ejemplo, en varios lugares de África, se utiliza directamente el queso para atrapar a los mosquitos e impedir que infecten a las personas.
Y a raíz de esta insólita investigación el Dr. Bart Knols inventó una poderosa píldora para combatir la enfermedad.
El velcro fue concebido por el suizo George de Mestral en 1948, tras volver de una excursión de caza con su perro en los Alpes y notar con curiosidad como las semillas de Arctium se enredaban con su pelaje.
Extrajo las semillas, las examinó en el microscopio y notó que el patrón de ganchos y anillos podía ser replicado artificialmente.
En 1795, el gobierno francés ofreció un premio de doce mil francos a quien diseñara un método para preservar la comida. Napoleón coincidía en la importancia del factor mastique en el campo de batalla. “Un ejército marcha en sus estómagos”, se supone que sentenciaba, aunque no hay registros de dónde o cuándo. Él mismo cultivaba un apetito veleidoso, que no respetaba horarios y que forzaba a los cocineros de palacio a mantener pollos rostizándose a toda hora para satisfacer sus erráticos raptos de hambre. Tras años de tratativas, el ganador del concurso fue un tal Nicolas Appert, quien dio así origen a la comida en conserva.
Appert, eso sí, tardó 14 años, y a esas alturas Napoleón ya estaba derrotado.
La tecnología de las cintas magnéticas, el medio de grabación que utilizan los casetes, fue financiado en sus inicios por Bing Crosby, músico y locutor radial. Entusiasmado con la posibilidad de grabar programas en lugar de continuar sometido a los esclavizantes horarios de las emisiones en vivo, en 1947 propuso a los ejecutivos de ABC darle una oportunidad al sistema. El hombre detrás de la invención era un ruso llamado Alexander Poniatoff, que tres años antes había establecido una compañía llamada Ampex. Visitaron la “fábrica”, pero solo hallaron ruinas y piezas dispersas. Sin embargo, para Crosby, había demasiado en juego: grabar los programas le permitiría jugar golf en paz. Como los ejecutivos de ABC no estuvieron dispuestos, el locutor extendió un cheque personal para garantizar la confección de las máquinas.
Cuando le preguntaron a Thomas Alva Edison, conocido por perfeccionar la bombilla eléctrica, qué era lo que más le aterraba en la vida, su respuesta fue, quizás a modo de broma, “le temo a la oscuridad”.
Las hojas para notas “Post it” fueron inventadas por Arthur Fry, quien necesitaba marcar las páginas del cancionero de su iglesia. De esta manera, Fry logró dar uso al pegamento débil inventado por un colega de 3M llamado Spencer Silver.
LaMarcus Adna Thompson, considerado “el padre de la montaña rusa”, desarrolló su invención en la década de 1880 para evitar que las personas fuesen a lugares pecaminosos, como burdeles y salones.