“Somos una bala para los negocios”
Hasta fines de 2014, si un militar turco de suicidaba las fuerzas armadas le cobraban a la familia 1,1 liras (menos de un dólar), el precio de una sola bala.
La tasa de suicidios era tan alta que implementaron un protector de gatillo antisuicidio para sus G3.
