De acuerdo con The Holy Blood and the Holy Grail, de Michael Baigent, Richard Leigh y Henry Lincoln, Jesús tuvo familia con María Magdalena, y su descendencia. María Magdalena y su hija, Sara, llegaron al sur de Francia, a Saintes-Maries-de-la-Mer, hasta donde aún llegan los peregrinos a visitar a Santa Sara. La nobleza francesa se mezcló con la nobleza divina, y la dinastía merovingia lleva la sangre de Jesucristo. Encontraron, en la Biblioteca Nacional de Francia, documentos que acreditaban la existencia de un Priorato de Sión (entre cuyos miembros están Isaac Newton y Leonardo Da Vinci), dedicado a guardar en secreto el origen divino de la dinastía merovingia, y el detalle de dicha genealogía, que apuntaba directamente al francés Pierre Plantard, descendiente del mítico Siegeberto IV, hijo del rey Dagoberto I.

Con las otras fama. Con esta, pisapapeles

“Quedé tan ciega que solo distingo 5 sombras”

Los muertos no cobran por sus consultorías