“No podemos engañarlos con un angelito como él”
La exestrella de fútbol americano O.J. Simpson fue considerado para el rol protagónico de Terminator en 1984. Los productores, sin embargo, estimaron que él era “demasiado bueno” (“too nice“) como para encarnar a un asesino a sangre fría.
En 1997 un tribunal civil declaró culpable a Simpson por las muertes de su esposa Nicole Brown, y de su amigo Ronald Goldman. En 2007, fue condenado a 33 años de prisión por robo armado y secuestro.
Bonus track
Una vez tras las rejas, O. J. Simpson comenzó a vender suvenires. Su comercializador reveló que “se sentó en la cárcel e hicimos $3 millones en autógrafos”.
Fuente: Lou Thomas. "Arnie at 70: In praise of The Terminator". British Film Institute, 28 de julio de 2017
