En ese caso ¿No era más barato un limpio mazazo?
En un ahorcamiento bien ejecutado, el condenado no muere por asfixia, sino por la rotura alguna vértebra cervical.
Fuente: ROIG FABRE, Esteban y GONZALEZ VALCARCEL, Ivón. "Fractura del ahorcado: Antecedentes históricos". Rev Cubana Cir. [online]. abr. 2002, vol.41, no.1 [citado 21 Enero 2007], p.5-10.
