“No me hagas pensar mira que me deshidrato”
Durante 5 años Kendra Jackson sufría de dolor de cabeza y nariz congestionada. Por fin en 2018 los médicos descubrieron que no era alergia como le habían dicho: era fluido cerebral. Desde un accidente padecía de una fuga desde el cráneo, y perdía algo así como un cuarto de litro diario.
