Enemigo de la ideología… pero no de sus delicias
Una noche de febrero de 1962, J.F. Kennedy encargó a su secretario, Pierre Salinger, salir a las calles de Washington a comprar tantos habanos cubanos Petit Upmanns como fuera posible.
A la mañana siguiente, le preguntó cuántos había conseguido. “Unos 1.200”, fue la respuesta.
Un satisfecho Kennedy sacó un papel y lo firmó. Era el bloqueo a Cuba.
Bonus track
El origen del apellido Kennedy es "cabeza fea" en gaélico
Fuente: 1- Pierre Salinger. "Kennedy, Cuba and Cigars". Cigar Aficionado.2- Steve Charnovitz, "America's 30-Year Cuban Pique," Journal of Commerce, 3 de febrero de 1995, pág. 6A.3- Helen Thomas. "Front Row At The White House: My Life and Times". Ed. Simon and Schuster, 1999 ISBN 9780684845685 Pág. 301
