Pu-do ser algo más Pl-ausible
Glenn T. Seaborg, uno de los descubridores del plutonio, fue quien escogió su símbolo para la tabla periódica. Cualquier mortal hubiese escogido Pl, pero él propuso Pu evocando a un niño que exclama “¡Piii-yuu!” ante alguna hediondez. Seaborg esperaba una avalancha de críticas por esa bobería, pero el comité de nombres lo aceptó sin chistar.
