“No sé si adquirir un chicle o una casa en Alemania”
En 1516 el empresario Jakob Fugger, el hombre más rico de su tiempo, financió un complejo de 52 casas de entre 45 y 65 m2 en Augsburgo, Bavaria. Fuggerei, se llama, en recuerdo de su fundador. Fugger estableció una renta anual de un florín renano, alrededor de un mes de salario para los trabajadores de la época, además de un Padre Nuestro, un Ave María y un Credo en honor al dueño.
Dado que no estableció reajustes por inflación, hoy la renta cuesta 7,3 centavos de euro mensual.
