No todo lo que te meten por el ojo es malo

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El injerto de una rama en el de otra especie se hacía mediante una abertura con forma de ojo. Por eso en latín se llamaba in oculo, en el ojo. De ahí adquirió el sentido más general de insertar un organismo en otro ajeno, y por eso hoy hablamos de inocular cuando vacunamos introduciendo al cuerpo un germen en estado debilitado. 

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