Con la llegada de Internet, la tradición del Black Friday (día viernes posterior a la fiesta de Thanks Giving, en el que millones de norteamericanos inundan las tiendas para realizar compras navideñas) dio paso a otra fiebre, en las páginas web de venta online.
Pero como en los primeros años Internet era muy lento en las casas, la gente prefería esperar llegar a sus puestos de trabajo el lunes en la mañana para “vitrinear” y seguir comprando. Por eso, se popularizó esta tendencia un día lunes y no un día sábado, justo después del Black Friday.