“La verdad, Aristóteles, no me siento cómodo presionando mi culo ahí”
Aristóteles Onassis tapizó los asientos del bar de su yate, el Christina O, del cuero más suave disponible: prepucio de ballena.
Fuente: Esquire: The Magazine for Men, Volumen 137, 2002. Pág. 28
