Tras la traza del lomito

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Anthony Enrique Gignac

Durante décadas, Anthony Enrique Gignac pretendió ser el príncipe saudita Khalid bin Al Saud. Con esa fortuna personal como respaldo defraudó a inversionistas por US$ 8,1 millones. En 2017 el propietario del hotel Fontainebleau sospechó que un musulmán ordenara cerdo en un restaurante. Gignac acabó condenado a más de 18 años.

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