Lo que sí, eran sordos a la evidencia

Lo que sí, eran sordos a la evidencia

Lo que sí, eran sordos a la evidencia

En la década de 1920 algunos médicos prescribían acrobacias aéreas para curar la sordera. Los desprevenidos pacientes eran de improviso aterrorizados con vueltas de barril y otras maromas ejecutados por pilotos cesantes tras el fin de la Primera Guerra Mundial. Como explicaba el médico Charles H. McEnerney, del Servicio de Salud Pública de Estados Unidos:

Cuando el paciente siente que lo llevan hasta 12.000 o 14.000 pies o más y luego, de repente, la máquina se zambulle o hace un bucle, es probable que el que sufre de histeria olvide sus otros problemas (….) Elegí el avión para mi trabajo porque era el medio más conveniente a mano. Se podría haber logrado lo mismo atando al paciente a la vía del tren.

Charles Lindbergh era uno de quienes los ofrecía, y el servicio incluso era mencionado en su tarjeta de presentación

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Fuentes

Greg Daugherty. “Doctors Once Prescribed Terrifying Plane Flights to ‘Cure’ Deafness”. SMITHSONIAN, 26 de septiembre de 2017 https://www.smithsonianmag.com/history/doctors-once-prescribed-terrifying-plane-flights-cure-deafness-180965027/

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