Algunas personas sufren una enfermedad llamada síndrome de la autocervecería (ABS, por sus siglas en inglés). El propio sistema digestivo fermenta los carbohidratos, los transforma en alcohol y la persona vive borracha.
Por ejemplo, en 2020 se reportó un caso en el que la levadura Candida glabrata colonizaba la vejiga de una mujer y fermentaba azúcar para producir alcohol. A la mujer, que padecía cirrosis y diabetes mal controlada, se le denegó la inclusión en la lista de espera para trasplante de hígado de un hospital debido a que presentaba constantemente altos niveles de alcohol en orina, aun cuando ella negaba haberlo consumido.