“¿Y tú crees que las espadas de los gladiadores son de plástico?”
Los europeos producían nueve a diez veces más cobre y plata en el siglo primero que en el siglo XIII.
Los europeos producían nueve a diez veces más cobre y plata en el siglo primero que en el siglo XIII.
Los indígenas de territorio estadounidense no alcanzaron estatus de ciudadanos sino hasta 1924.
Mientras sus oponentes recorrían Estados Unidos haciendo campaña. William McKinley ganó las elecciones presidenciales de 1896 y 1900 quedándose en su casa en Canton, Ohio, dando discursos desde su porche a quienquiera llegara ahí a escucharlos.
En la década de 1930, varios especímenes de ave-lira soberbia (Menura novaehollandiae) que habitaban en el New England National Park escucharon canciones populares de la época. Aprendieron las melodías y las traspasaron a su descendencia. La transmisión se perpetuó en el tiempo, y los especímenes contemporáneos aún cantan las canciones Mosquito Dance y The Keel Row, incluso a cien kilómetros de distancia de la fuente.
En 1952, se lanzó Big Jim McLain, una película en la que John Wayne caza comunistas. En Italia, donde el anticomunismo despertaba mucho menos arrastre que John Wayne, la retitularon Marihuana, y doblaron los diálogos de manera de reemplazar la trama política original por una persecución contra las drogas.
Hasta 1953, L&M promocionaba sus cigarros con la leyenda “¡Justo lo que el médico ordenó!”
En 1940 Coca-Cola lanzó puros con sabor a Coca Cola
En 1979, la CIA orquestó Studio Six, un estudio de cine ficticio, destinado a facilitar el rescate de seis funcionarios de la embajada de Estados Unidos en Teherán, a quienes hicieron pasar por un equipo de filmación canadiense en busca de locaciones para una película de ciencia ficción llamada Argo. Hubo afiches pagados y hasta una fiesta de producción.
El montaje fue tan convincente, que semanas después del rescate Studio Six aún recibía guiones de cineastas incautos en busca de producción. En total recibieron 26 guiones, uno de ellos de Steven Spielberg.
Tras la matanza de San Bartolomé, en la que más de cinco mil protestantes fueron asesinados, el papa organizó oraciones festivas, y encargó a Giorgo Vasari decorar una de las habitaciones del Vaticano con un fresco que conmemorara el evento.