En 1980 el ex director asistente del FBI Mark Felt fue enjuiciado por violar los derechos civiles. Se lo acusaba de ordenar a los agentes entrar en hogares privados y registrar las instalaciones, en el marco de la prevención de atentados terroristas.
Richard Nixon testificó en su favor y contribuyó con dinero para su defensa. Felt fue condenado, pero una vez que el presidente Ronald Reagan lo perdonó, Nixon le envió una champán y una nota que rezaba “La justicia finalmente prevalece”
En 2005, a los 91 años de edad, Felt reveló que él era “Garganta Profunda”, la famosa fuente secreta que dio pie al escándalo de Watergate que llevó a Nixon a renunciar.