Quien roba a ladrón, cien años de perdón
Durante las grabaciones de We Are The World Michael Jackson purgó uno de sus pecados creativos. “Espero que no te importe”, le confesó a Daryl Hall, “pero te robé Billie Jean”. Se refería a la canción I Can't Go for That (No Can Do) de 1981. Para su sorpresa, Hall respondió: “Está bien, hombre. Yo solo arranqué la línea del bajo de otro lado, ¡también puedes tú!”.
