“¡El que no canta es Al Qaeda!”
George W. Bush fue cheerleader en los 60’, mientras estudiaba en la Phillips Academy....George W. Bush fue cheerleader en los 60’, mientras estudiaba en la Phillips Academy.
George W. Bush fue cheerleader en los 60’, mientras estudiaba en la Phillips Academy.
A 2013, el Gobierno de Irán tenía más ministros con doctorados en universidades norteamericanas, que el mismo Gobierno de Estados Unidos.
En las elecciones de 2013 para la Asamblea Estatal en el estado indio de Meghalaya, compitieron entre otros:
– Adolf Lu Hitler Marak
– Frankenstein Momin
– Billykid Sangma
– Field Marshal Mawphniang
– Romeo Rani
– Jhim Carter Sangma
Islom Karimov es el dictador de Uzbekistán desde que este país comenzó su vida independiente en 1989.
En 2000, se realizaron elecciones, aunque no eran más que una pantalla para legitimar a Karimov con una fachada de democracia. Tanto así, que el único oponente, Abdulhafiz Jalolov, declaró que había votado por Karimov. Cuando le preguntaron por qué se presentó, declaró:
“Voté por estabilidad, por la paz, por la independencia de nuestra nación, por el desarrollo de Uzbekistán””
El asesor de Barack Obama en materias de sustentabilidad se llama Juan Verde
Suiza no alcanzó pleno voto femenino hasta 1991, cuando se instauró en el Cantón de Appenzell Inner-Rhoden, por mandato expreso de la Corte Suprema.
El ex-líder de Libia, Muammar Gaddafi, contaba con una guardia personal de al menos 30 mujeres vírgenes, con las cuales viajo a París en 2007.
Durante la gran hambruna china de 1959 – 1961 provocada principalmente por El Gran Santo Adelante, el fanatismo ideológico de las autoridades empeoró las cosas. Donaban arroz a otros estados comunistas para mostrar señales de vigor. Una brigada productiva de la provincia de Henan aceptó un cargamento de grano enviado por el gobierno central y a continuación, mientras su gente moría de inanición, lo envió de vuelta, exhibiéndolo como el fruto de la campaña de decomiso de grano que campesinos desleales escondían.
En “La Sirenita” original, pubicada por Hans Christian Andersen en 1837, siente las piernas como si constantemente caminara sobre cuchillas. Como al príncipe le gusta bailar, ella le da el gusto, a costa de un dolor insoportable. Luego él se casa con otra, y la sirenita se suicida.