La magia del cine. Incluso en pre-producción

Abrigo-de-L-Frank-Baum-El-Mago-de-Oz.jpg

Previo a la filmación de El Mago de Oz, la producción visitó una tienda de ropa de segunda mano y compró un gran número de abrigos para el Profesor Marvel, el personaje de Frank Morgan. Morgan, el jefe de vestuario y el director de la película, Victor Fleming, escogieron de entre ellos uno que proyectaba la imagen de “gentil desgaste” que buscaban.

Durante el rodaje, Morgan metió casualmente la mano en el bolsillo y encontró una etiqueta. Ésta indicaba que el abrigo había sido hecho especialmente para L. Frank Baum, no otro que el autor del libro original de El Mago de Oz. Una publicista del equipo llamó tanto al sastre de Chicago que figuraba en la etiqueta como a la viuda de Baum, y ambos confirmaron la autenticidad del hallazgo. El sastre incluso envió una carta formalizada ante notario ratificando su autoría.

Desmitificación

Esta historia es relatada por Mary Mayer, la publicista que afirma haber verificado el origen del abrigo con el sastre y con la viuda. Sin embargo, la supuesta carta formalizada ante notario nunca apareció, por lo que hay demasiadas razones para creer que la historia no era más que una estrategia publicitaria. Pero nunca lo sabremos.

Fuente: Aljean Harmetz. "The Making of The Wizard of Oz". Ed. Chicago Review Press, 2013. ISBN: 9781613748350. Pág. 242

Un impulso terrorista de amor

Si sale a buscar trabajo, acompáñese solo de amigos papanatas

“Los niños, bien, y el prospecto de taquilla, mejor”