“Y a la próxima, dejo a todo el pueblo sin postre”
En 1902, la población blanca de Indianola, Mississippi, presionó a la afroamericana Minnie Cox a renunciar a su puesto de jefa de oficina postal. La tensión y las amenazas de agresiones físicas la llevaron a dejar el cargo.
El presidente Theodore Roosevelt continuó pagándole el salario a Cox y, como castigo al pueblo, redirigió el correo a Greenville, un pueblo ubicado a 48 kilómetros de distancia.
