“Y prometo serte fiel, y regarte y podarte, hasta que la muerte nos separe”
Tradicionalmente los hindúes no podían casarse tres veces. Para evitarlo, quien hubiese enviudado dos veces y quisiera buscar una nueva esposa debía celebrar primero una ceremonia de matrimonio con un árbol de la especie Streblus asper, el que luego era cortado.
