¿Puede haber belleza en el matar?
Impresionado por la belleza del lugar, un hombre del Batallón Mariposa llamó Yosemite al hoy famoso valle californiano, honrado a la tribu que acababan de expulsar. Lo que no sabía es que dichos indígenas se llamaban Ahwahneechee a sí mismos. Yosemite los llamaban los Miwok: en castellano, “asesinos”.
