La función debe continuar
En 1987, Alphonso Hayden, sospechoso de robo, huía de la policía y entró a una función de RoboCop en un cine de Sacramento. Se quitó la camiseta, quedó a torso desnudo y se sentó a ver la película. Quedó tan absorto que no se percató de que la policía evacuó a los otros catorce espectadores. Solo cuando encendieron las luces comprendió lo que ocurría y fue detenido.
