Tiro por la culata que recuerda cada vez que estaciona aculatado
Droogie, un hacker de California, compró la patente NULL, en parte a modo de juego y en parte con la esperanza de que el sistema computacional asociado a las multas arrojara un error cada vez que apareciera la suya. Ocurrió exactamente lo contrario: su patente se volvió el receptor por defecto, y recibió más de US$ 12.000 en multas de múltiples conductores.
Danny White circulaba con la placa “NO TAGS” y recibió US$ 20.000 en multas porque esa es la fórmula que emplea la policía de Washington D.C. para multar a los autos no registrados.
