Harry el sucio… antes de Eastwood

El publicista Harry Reichenbach, caminó junto a su cliente el actor Francis X. Bushman rumbo a Metro Pictures, desperdigando dos mil monedas de un centavo. La multitud que los siguió hizo creer a los ejecutivos que Bushman era una gran estrella y le ofrecieron un generoso contrato.

Bonus track

Para promocionar El Regreso de Tarzán, Reichenbach hospedó a un actor en un hotel, quien se presentó como Dr. T. R. Zan. “Tengo un estómago muy delicado”, dijo, y ordenó dos huevos, una tostada y leche tibia. “Por cierto”, añadió, “también quiero 7 kg de carne cruda”. “¿Con su… su delicado estómago?”, preguntó el botones. “¡No, no es para mí, niño necio! Es para mi mascota”. Dr. Zan abrió la puerta y reveló un león sentado en la alfombra. Cuando se presentó la policía, el huésped explicó que era un tremendo fan de Tarzán.

Fuente: Harry Reichenbach, David Freedman. “Phantom Fame”. Ed. Simon and Schuster 1931. Pág. 201

Vota!


4 votos, promedio: 7.25

Un impulso terrorista de amor

Si sale a buscar trabajo, acompáñese solo de amigos papanatas

“Los niños, bien, y el prospecto de taquilla, mejor”