El tamaño SÍ importa
Los mamíferos, independiente de su tamaño, tienen un límite en torno al billón y medio de latidos antes de morir.
Mientras más grande el mamífero, más eficiente son sus células. El elefante y el ratón viven un billón y medio de latidos, pero el ratón los ‘gasta’ más rápido.
Los seres humanos sobrevivimos más debido a los cuidados no naturales en salud.
