El 2 de mayo de 1902 Ludger Sylbaris fue encarcelado en Saint-Pierre, Martinica, a causa de una pelea callejera. La noche del 7 de mayo fue trasladado a confinamiento solitario como castigo por intentar escapar. La celda era un antiguo almacén de municiones semi enterrado, con paredes gruesas y sin ventanas salvo por un pequeño conducto de ventilación. La mañana siguiente el monte Pelée hizo gigantesca erupción y el flujo piroclástico mató en forma instantánea a los 29 mil habitantes que en ese momento estaban en la isla… salvo Sylbaris, que aguantó cuatro días en la celda hasta que llegaron rescatistas, y un solo sobreviviente más.